martes, 30 de julio de 2013

¿Hay un ñomo en mi corazon!

Se terminaron las vacaciones, y sinceramente, no siento que haya podido hacer lo que yo quería. Tenía ganas de vivir un poco más y no lo hice.
Pero no fueron unas malas vacaciones, fueron bastante bastante lindas.
Y hay una sola persona a la que le debo agradecer por eso.
Me di cuenta que nunca te escribí algo acá, y es raro, porque estas siempre al rededor.

Ella es una chica muy bajita, más que yo, imagínense, ojos grandes como un pez, pelo castaño con personalidad propia, pies de princesa japonesa, fuerza de acróbata en desarrollo, alegría de niño con helado, locura de internado psiquiátrico, pereza de koala, sonrisa de azúcar y miles de colores, y personalidad de ella misma, y mil cosas mas todas una mejor que la otra.
Ella disfruta de su libertad más que aquellos gatos que logran escapar por los tejados las noches de luna creciente. Percibe hasta el mas mínimo desequilibrio en el aire y encuentra las soluciones a todo lo que puede.
Ella es ese ser que me encanta sacar de su mal humor y recibir un gracias al final.
Me encanta salir a pasear, aunque el paseo siempre sea el mismo, y me encanta probar cosas nuevas con ella de cómplice.
Ella es como una loca de las estrellas y las energías y símbolos y cosas de la naturaleza.
Sabe lo que quiere y detesta no poder conseguirlo.
Su locura tiene su lado bueno en el que los delirios se convierten en carcajadas, y su lado obscuro en el que su entorno la vuelve loca y la hace querer plantar bombas y salir corriendo por la ruta hacia lo desconocido.
Ella va y viene y es amiga de la gente que la puede valorar.
Escucha y escucha y habla y habla y habla mas siempre que puede.
Y lo es todo.
Y la recontrarequeterequierohastaelinfinito.

Bueno, básicamente me haces bien. Nos hacemos bien, ultimamente hablando de no depender de los chicos, me di cuenta cuando dependo de vos, simplemente sos la única persona de la que no puedo ni imaginarme estar separada.
Realmente me pregunto que sería de mi hoy sin vos y no me gusta para nada lo que puedo llegar a imaginarme.
Siempre voy a estar, siempre vamos a estar, como lo estuvimos 12 años.


Ah y es un huevo...



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