sábado, 27 de diciembre de 2014

Como quisiera que fuera otoño.

Hubo una vez una ráfaga de viento que se sentía mal por soplar y tirar y romper y enfriar las cosas de la gente. Se pregunto si alguna vez habría un muro que le permitiera parar y que con el colapso quitara toda la fuerza que no quería poseer. Siempre avanzando sin poder dejar de mirar lo que dejaba atrás, siguió atravesando rejas, arboles, telas, redes, y sin darse cuenta fue perdiendo fuerza, la fue perdiendo hasta que se convirtió en no mas que una suave brisa, y cuando llegó a ese punto se dio cuenta que mirando el drástico pasado solo podía pensar en un colapso, pero el tiempo que no para le dejo ser la suave brisa que despeinó el cabello de una chica haciéndola sonreír en el primer día de otoño.

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